Paquete Económico 2027: qué se propone para construcción e infraestructura
La Secretaría de Hacienda entregó el 8 de septiembre el proyecto de presupuesto para 2027. Estas son las partidas que mueven a la obra pública y lo que conviene saber antes de que lo apruebe la Cámara de Diputados.

El 8 de septiembre de 2026 la Secretaría de Hacienda y Crédito Público entregó a la Cámara de Diputados el Paquete Económico 2027: Criterios Generales de Política Económica, Ley de Ingresos y Proyecto de Presupuesto de Egresos. Es una propuesta; la Cámara la discute y la aprueba a más tardar el 15 de noviembre.
La inversión física presupuestaria propuesta es de 1 billón 26 mil 500 millones de pesos, 3.5 por ciento más en términos reales que en 2026 y equivalente a 2.6 por ciento del PIB, la misma proporción que los programas sociales. Hacienda la destina a trenes de pasajeros, carreteras y caminos, obras hidráulicas, infraestructura energética y los Polos de Desarrollo Económico para el Bienestar.
Las partidas más visibles: la Agencia de Trenes y Transporte Público Integrado recibiría 108 mil 768 millones de pesos, 17.5 por ciento más que en 2026, para continuar AIFA–Pachuca, México–Querétaro y la red de 3 mil kilómetros nuevos. El Tren Maya tendría 18 mil 180 millones para concluir el ramal de carga, 52 mil 448 millones menos que este año porque entra en fase de menor obra. Carreteras y caminos, 27 mil 720 millones. Obras hidráulicas de Conagua, 20 mil 762 millones. CFE destinaría 60 mil 992 millones a proyectos prioritarios de inversión. Entre 2026 y 2030, la inversión pública y mixta en energía, agua y transporte sumaría 5.7 billones de pesos.
El contexto macroeconómico que acompaña la propuesta: crecimiento del PIB entre 1.5 y 2.5 por ciento, inflación de 3 por ciento al cierre de 2027, tipo de cambio de 18 pesos por dólar y déficit de 3.4 por ciento del PIB. La inversión total del sector público cae 12.3 por ciento real por el recorte a los apoyos a Pemex, y el costo financiero de la deuda, 1 billón 575 mil millones, es el rubro no programable más grande.
Para las firmas y especialistas que participan en obra pública, dos lecturas. La primera: el gasto se concentra en pocos proyectos grandes y con plazos comprometidos, donde la calidad de la ingeniería previa define si el presupuesto alcanza. La segunda: el margen fiscal es estrecho, así que la disciplina en definición, cuantificación y control importará más que en años anteriores. Definir bien antes de construir deja de ser una buena práctica y se vuelve una condición.